Buscar un vino rico, distinto y que no te haga doler el bolsillo es posible. El Beppe Vinos de Pueblo Bequignol-Sangiovese es una de esas botellas que sorprenden: un blend de viñedo poco común, honesto y muy fácil de tomar, ideal para quien recién arranca en el mundo del vino o para quien quiere una botella rica de diario sin gastar de más.
Contexto: un vino de pueblo con espíritu artesanal
El proyecto “Vinos de Pueblo” apuesta por rescatar cepas y formas de elaboración tradicionales. El Beppe es un blend de Bequignol y Sangiovese cofermentados: dos variedades que rara vez ves juntas. El Bequignol es una uva tinta de bajo perfil en Argentina, mientras que el Sangiovese es la cepa reina de la Toscana italiana. Juntas, en piletas de concreto y con levaduras indígenas, dan un vino de identidad propia.
Características sensoriales
Es un tinto ligero, fresco y de gran expresión frutal. En nariz aparecen frutos rojos como la ciruela y la cereza, con un fondo floral. En boca es jugoso, de taninos suaves y acidez viva que invita a servirse otra copa. No busca la concentración ni la madera: busca placer inmediato y frescura, con una fermentación controlada cerca de los 18 °C para preservar el perfil frutal.
Maridaje ideal
Por su cuerpo liviano y su acidez, El Beppe es un vino gastronómico y versátil. Marida con pastas de salsas livianas, pizza a la piedra, tablas de fiambres y quesos semiduros, empanadas y carnes blancas como pollo o cerdo. También funciona apenas fresco en días de calor, algo poco habitual para un tinto.
¿Cuándo y cómo servirlo?
Servilo entre 14 y 16 °C, ligeramente fresco. Al ser un tinto liviano, unos 15 minutos en la heladera antes de abrir lo dejan en su punto. No necesita decantación. Una copa tipo borgoña de boca amplia ayuda a que se exprese, aunque no es imprescindible: es un vino sin vueltas.
Relación calidad/precio: ¿vale la pena?
A alrededor de $15.200, El Beppe es una de las mejores relaciones calidad/precio del catálogo. Ofrece una experiencia diferente —un blend poco común, elaboración artesanal— a precio de vino de entrada. Es la botella perfecta para tener siempre a mano y para regalar a quien quiere probar algo distinto sin arriesgar mucho.
Dónde comprarlo
Conseguí esta botella directamente en nuestra tienda online: Ver El Beppe Bequignol-Sangiovese en Viña Urbana. Enviamos a todo el país.
¿Querés asesoramiento? Consultá por WhatsApp 11 4166-5555 y te ayudamos a elegir.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta El Beppe Bequignol-Sangiovese?
Ronda los $15.200 en Viña Urbana, lo que lo convierte en una de las mejores opciones de vino de autor a precio accesible del catálogo.
¿Qué es el Bequignol y el Sangiovese?
El Bequignol es una cepa tinta poco difundida, de perfil frutal y fresco; el Sangiovese es la variedad emblema de la Toscana. Cofermentadas dan un tinto ligero, jugoso y muy gastronómico.
¿Con qué comidas marida El Beppe?
Va muy bien con pastas con salsas livianas, pizza, fiambres, quesos semiduros y carnes blancas. Es un tinto versátil para la mesa de todos los días.
¿A qué temperatura conviene servirlo?
Entre 14 y 16 °C, apenas fresco. Al ser un tinto ligero, unos minutos en la heladera antes de servir realzan su frescura frutal.
Hay vinos que se hacen para impresionar y otros que se hacen para tomar. El Beppe Vinos de Pueblo Criolla pertenece claramente al segundo grupo: un tinto liviano, honesto y de precio amable que recupera la variedad más antigua de la viticultura argentina. Si estás buscando algo distinto sin gastar una fortuna, este es el vino con el que arrancar.
El proyecto El Beppe y la vuelta de la Criolla
Durante décadas la Criolla Chica fue la uva descartada de Mendoza: se usaba para vino común, se arrancaba para plantar Malbec y prácticamente nadie la firmaba con orgullo. En los últimos años eso cambió. Una generación de productores empezó a mirar esos parrales viejos —muchos de más de setenta años— y a entender que ahí había algo irrepetible: vinos de bajo alcohol, alta bebibilidad y una identidad que ningún varietal internacional puede copiar.
El Beppe se inscribe en esa movida bajo el nombre Vinos de Pueblo, una declaración de principios. Las uvas vienen de parrales de Palmira, San Martín, en el este mendocino, una zona de suelos aluvionales y clima cálido que históricamente fue el corazón productivo de la provincia y que hoy se está revalorizando.
Cómo se hace: vinificación y estilo
La clave está en la cosecha temprana, a fines de febrero. Adelantar la fecha permite conservar acidez natural y evitar que el alcohol se dispare, manteniendo al mismo tiempo una madurez tánica adecuada. Después de la molienda, la fermentación transcurre en piletas de concreto durante unos 12 días, a temperatura controlada entre 20 y 23 °C, con remontajes suaves diarios.
Ese detalle no es menor: el concreto no aporta aromas propios como sí lo hace la barrica, y la extracción delicada evita que el vino se ponga duro. El resultado es un tinto transparente, sin maquillaje, donde la uva habla sola.
Características sensoriales
- Color: rojo rubí pálido, casi translúcido, con reflejos violáceos. No esperes un tinto opaco: la Criolla es naturalmente clara.
- Aromas: frutilla, cereza roja, granada y un fondo floral que recuerda a rosa mosqueta. Aparecen también notas herbales frescas.
- Boca: ligero, jugoso, de acidez viva y taninos casi imperceptibles. La sensación es más cercana a un rosado con cuerpo que a un tinto clásico.
- Final: limpio y corto, con la fruta roja que vuelve. Invita literalmente a la siguiente copa.
Maridaje ideal para este vino
Su liviandad lo vuelve enormemente versátil, sobre todo en comidas donde un tinto pesado arruinaría todo:
- Empanadas y tartas de verdura: el combo más argentino y más lógico. La acidez corta la masa.
- Pastas con salsas livianas: fileto, manteca y salvia, pesto.
- Pescados grasos y sushi: uno de los pocos tintos que puede acompañar salmón o atún sin taparlos.
- Picadas de quesos frescos y fiambres suaves: mozzarella, jamón cocido natural, bondiola.
- Comida asiática y algo picante: el bajo tanino y el bajo alcohol lo hacen ideal donde un Cabernet resultaría agresivo.
¿Cuándo y cómo servirlo?
Temperatura: entre 12 y 14 °C. Servido a temperatura ambiente pierde frescura y se vuelve alcohólico en nariz. Si hace calor, 20 minutos en la heladera.
Decantación: no la necesita. Si querés, abrilo diez minutos antes y listo.
Copa: una copa tipo Borgoña, de balón amplio, ayuda a que se expresen los aromas florales. Una copa universal también funciona perfecto.
Ocasión: almuerzos largos, mesas de verano, juntadas informales. Es un vino de mediodía tanto como de noche.
Relación calidad/precio: ¿vale la pena?
A alrededor de $15.200, la respuesta corta es sí. En esa banda de precio la mayoría del mercado ofrece tintos industriales, sobreextraídos y con astillas de roble. El Beppe Criolla propone lo contrario: bajo intervencionismo, uva histórica, un origen concreto y una botella que se termina sola.
Es además un vino con valor pedagógico. Si estás empezando a entender qué significa “vino liviano”, “acidez” o “bebibilidad”, este te lo explica mejor que cualquier libro. Y si ya tomás vino hace años, funciona como cambio de aire frente a la rueda infinita de Malbec con roble.
Dónde comprarlo
Lo tenés disponible en nuestra tienda online con envíos a todo el país: Ver El Beppe Vinos de Pueblo Criolla en Viña Urbana.
Si te gusta el estilo, El Beppe también tiene una versión Bequignol-Sangiovese en la misma línea de precio.
¿Dudas antes de comprar? Consultá por WhatsApp 11 4166-5555 y te ayudamos a elegir.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto sale El Beppe Vinos de Pueblo Criolla?
Ronda los $15.200 la botella de 750 ml en Viña Urbana. Es uno de los vinos de autor más accesibles del catálogo y una puerta de entrada ideal al mundo de la Criolla Chica.
¿La Criolla Chica es lo mismo que el Malbec?
No. La Criolla Chica es una variedad histórica traída por los colonizadores en el siglo XVI, de piel fina y color pálido. Da vinos livianos, frescos y de taninos suaves, mucho menos concentrados que un Malbec.
¿Se toma frío este vino?
Sí. Es un tinto liviano que gana muchísimo servido entre 12 y 14 °C. Quince minutos en la heladera antes de abrirlo es todo lo que necesita.
¿Cuánto tiempo se puede guardar?
Es un vino pensado para tomar joven, dentro de los 2 a 3 años de la cosecha. No necesita guarda: su gracia está en la fruta fresca y la vivacidad.