Tajungapul de Montaña

$450.00

Variedad: Blend
Bodego: Tajungapul
Lugar de Elaboración: Provincia de Mendoza, Argentina.
Crianza / Barricado: 12 a 18 meses en barricas de roble francés.

Cata: Presenta un color rojo intenso y tonalidades terracota. En nariz encontramos un vino complejo, intenso, elegante, donde las notas frutadas se confunden con especias, tabaco, cerezas en licor, leves tonos lácticos y la ineludible presencia del roble. En boca llena el paladar conjugando su frescura con los taninos maduros. Un vino que no sólo se reserva para la gastronomía de sabores complejos y texturas encontradas, si no que es un fiel compañero a la hora de la introspección y la reflexión cuando el momento de la noche así lo amerita.

Agotado

Categorías: ,

Descripción

EL NOMBRE

Al principio fue la intención de Roberto (nació en Buenos Aires, proviene de la industria farmacéutica y fue desde siempre un gran entusiasta del vino) de hacer un vino. Condujo rumbo a Mendoza, haciendo antes que nada una parada en Vedia para cargar combustible. Y ahí estaba él, quien le hizo rememorar una historia de su juventud:

Una novia recibió como regalo de cumpleaños un perro. Preguntó cuál era la raza del perro, obteniendo como respuesta un TAJUNGAPUL (Juntapulga dicho al revés), en el lugar en donde yo nací a los perros sin raza les decíamos JUNTAPULGA, para continuar con la broma le hicimos creer que su perro era un TAJUNGAPUL DE MONTAÑA, por lo que su orgullo por su perro se acentuó más aún. Un día saco a pasar a su perro y se encontró con una amiga que paseaba el suyo. Mi novia pregunta con aires de grandeza que raza era su perro y la amiga contesta “un Tajungapul”… a lo que ella contesta… “el mío también” pero el mío es de montaña…

El Tajungapul inspirador desde ese momento formó parte del proyecto, no solo desde su imagen, sino también con su “voz” y su particular identidad.

FILOSOFÍA

Tajungapul es un proyecto sin bodegas ni viñedos propios, siguiendo el concepto que su nombre sugiere: un Junta Pulga no tiene dueño ni casa, no se sabe de dónde viene o cuál es su raza, y realmente eso no es relevante. Con ese criterio no se revelan los blends de ciertas líneas, el origen de las uvas, o el nombre de los enólogos que lo elaboran. A medida que se avanza en las líneas de Tajungapul se descubren de a poco algunos datos, siempre recordando que lo importante de la experiencia es la “adopción” del Tajungapul disfrutado.